Distensión abdominal y gases

El abdomen puede sentirse inflamado, hacer ruidos fuertes o producir más flatulencias de lo habitual. Aunque es algo común, puede resultar incómodo o generar vergüenza. A continuación, encontrarás información y estrategias que pueden ayudar a manejar estos síntomas.

Algunas personas que viven con Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) —incluyendo la Enfermedad de Crohn y la Colitis Ulcerosa— pueden experimentar distensión abdominal y aumento de gases.

El abdomen puede sentirse inflamado, hacer ruidos fuertes o producir más flatulencias de lo habitual. Aunque es algo común, puede resultar incómodo o generar vergüenza. A continuación, encontrarás información y estrategias que pueden ayudar a manejar estos síntomas.


Datos clave sobre distensión y gases

  • La distensión es una sensación de plenitud, presión o aire atrapado en el abdomen.

  • Los gases son aire acumulado dentro del intestino.

  • Pueden aparecer por múltiples causas.

  • Algunas personas mejoran al comer varias comidas pequeñas en lugar de pocas comidas abundantes.

  • Identificar alimentos desencadenantes puede ser útil.

  • Mantener una buena hidratación y realizar actividad física suave puede ayudar.


¿Qué son la distensión y los gases?

La distensión es la sensación de hinchazón o presión en el abdomen. A veces el abdomen se ve más grande, pero también puede sentirse inflamado sin cambios visibles.

Los gases forman parte normal de la digestión. Se eliminan mediante eructos o flatulencias. La mayoría de las personas expulsan gases varias veces al día, incluso sin notarlo.

Aunque es un proceso natural, puede resultar molesto cuando es excesivo o doloroso.


Causas de distensión y gases

Todas las personas producen gas durante la digestión. Sin embargo, en quienes viven con EII, puede haber factores adicionales que favorezcan su acumulación:

  • Dificultad para digerir ciertos alimentos: Algunos azúcares o almidones no se absorben completamente y son fermentados por bacterias intestinales, produciendo gas.

  • Cambios en la microbiota intestinal: Alteraciones en el equilibrio bacteriano pueden aumentar la producción de gas.

  • Estreñimiento: Puede ralentizar el tránsito intestinal e impedir la correcta eliminación del gas.

  • Mayor sensibilidad intestinal: El intestino puede reaccionar de forma más intensa a cantidades normales de gas.

  • Síndrome de Intestino Irritable (SII): Muchas personas con EII también presentan síntomas tipo SII, incluso cuando la inflamación está controlada.

  • Intolerancia a la lactosa: La lactosa no digerida se fermenta en el colon, generando gas.

  • Complicaciones de la EII: En casos poco frecuentes, la distensión puede estar relacionada con complicaciones que requieren atención médica urgente, especialmente si se acompaña de fiebre alta y dolor abdominal intenso.

Si la distensión se presenta con fiebre elevada y dolor abdominal fuerte, es importante buscar atención médica inmediata.


Estrategias que pueden ayudar

No existe una solución única. Lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra, pero estas recomendaciones pueden ser útiles:

1. Modificar la forma de comer

  • Comer despacio y masticar bien.

  • Evitar hablar mientras se mastica para reducir la ingestión de aire.

  • Preferir varias comidas pequeñas al día en lugar de pocas comidas abundantes.

  • Evitar cenas muy copiosas antes de dormir.


2. Identificar alimentos desencadenantes

Algunas personas notan que ciertos alimentos empeoran los gases o la distensión. Llevar un diario alimentario puede ayudar a identificar patrones.

Alimentos que algunas personas reportan como desencadenantes:

  • Verduras como cebolla, col, coles de Bruselas, espárragos o legumbres.

  • Productos con trigo.

  • Alimentos ricos en grasa.

  • Alimentos azucarados o con edulcorantes como sorbitol.

  • Lácteos (si existe intolerancia a la lactosa).

  • Comidas picantes.

  • Alimentos ricos en fibra insoluble (en personas con estrechamientos intestinales se debe consultar antes de aumentar fibra).

Antes de hacer cambios importantes en la dieta, es recomendable consultar con el equipo médico o un profesional en nutrición.


3. Si existe intolerancia a la lactosa

Reducir o sustituir productos lácteos por alternativas sin lactosa o enriquecidas con calcio puede ayudar. Es importante confirmar el diagnóstico antes de eliminar alimentos.


4. Si hay síntomas tipo SII

En algunos casos, una dieta baja en FODMAP puede reducir los síntomas. Sin embargo, es una dieta restrictiva y debe realizarse bajo supervisión profesional.


Hidratación

  • Consumir entre 6 y 8 vasos de líquidos al día.

  • Limitar bebidas con cafeína.

  • Evitar bebidas carbonatadas.

  • Beber lentamente en lugar de grandes cantidades de una sola vez.

  • Moderar el consumo de alcohol.


Otros consejos útiles

  • Mantener actividad física ligera y regular.

  • Caminar después de las comidas puede favorecer el movimiento del gas.

  • Evitar ropa muy ajustada en la zona abdominal.

  • Manejar el estrés mediante técnicas de respiración o relajación.

  • Cambiar de posición al estar sentado o acostado puede aliviar la presión.


Terapias complementarias y suplementos

Algunas personas utilizan opciones como:

  • Menta (infusiones o cápsulas).

  • Simeticona, que ayuda a que las burbujas de gas se eliminen más fácilmente.

  • Probióticos.

La evidencia científica en EII es limitada. Siempre es recomendable consultar antes de iniciar suplementos o productos herbales, ya que pueden interactuar con tratamientos médicos.


Manejo de olores

Si existe preocupación por los olores:

  • Ventilar adecuadamente los espacios.

  • Utilizar neutralizadores de olor.

  • Considerar productos textiles con tecnología de absorción de olores.


La distensión y los gases son síntomas frecuentes y, aunque pueden resultar incómodos, en la mayoría de los casos pueden manejarse con ajustes en la alimentación, hidratación y estilo de vida.

Si los síntomas cambian de forma repentina, se intensifican o se acompañan de fiebre o dolor intenso, es importante consultar con el equipo médico.

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