Vivir con Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) —que incluye la Enfermedad de Crohn y la Colitis Ulcerosa— puede aumentar el riesgo de deshidratación, especialmente durante periodos de actividad de la enfermedad. La deshidratación ocurre cuando el cuerpo pierde más líquidos de los que ingiere. Esto puede suceder si no se bebe suficiente agua o si se pierde demasiado líquido a través del sudor, las lágrimas, la orina, los vómitos o la diarrea.
La deshidratación ocurre cuando el cuerpo pierde más líquidos de los que ingiere. Esto puede suceder si no se bebe suficiente agua o si se pierde demasiado líquido a través del sudor, las lágrimas, la orina, los vómitos o la diarrea.
Vivir con Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) —que incluye la Enfermedad de Crohn y la Colitis Ulcerosa— puede aumentar el riesgo de deshidratación, especialmente durante periodos de actividad de la enfermedad.
Datos clave sobre la deshidratación
-
La deshidratación leve o moderada suele tratarse rápidamente.
-
Si no se atiende, puede volverse grave y requerir tratamiento urgente.
-
La sed intensa y la orina de color amarillo oscuro son señales tempranas.
-
El riesgo aumenta si hay diarrea frecuente o líquida, vómitos repetidos, ostomía o síndrome de intestino corto.
-
Ante síntomas leves, es importante beber líquidos en pequeñas cantidades de forma constante.
-
En casos de ostomía de alto gasto o intestino corto, el equipo médico puede recomendar soluciones específicas de rehidratación.
¿Qué es la deshidratación?
El cuerpo necesita una cantidad adecuada de agua y minerales para funcionar correctamente. A lo largo del día se pierden líquidos por el sudor, la respiración, la orina y las evacuaciones. Normalmente, lo que se come y bebe compensa esa pérdida.
Sin embargo, si se pierde más líquido del que se ingiere, se produce deshidratación.
Puede clasificarse como leve, moderada o grave, dependiendo de la cantidad de peso corporal perdido por falta de líquidos.
Si no se trata, la deshidratación grave puede provocar complicaciones como problemas renales o presión arterial baja.
Signos y síntomas
Señales tempranas:
-
Sed
-
Orina de color amarillo oscuro
Otros síntomas:
-
Orinar menos de lo habitual
-
Orina con olor fuerte
-
Dolor de cabeza
-
Mareo
-
Labios, lengua o boca secos o agrietados
Signos de deshidratación grave:
-
Sed extrema
-
Boca muy seca
-
Respiración y pulso acelerados
-
Confusión, somnolencia o cansancio extremo
-
Mareo persistente al ponerse de pie
Ante síntomas graves, es importante buscar atención médica inmediata.
Causas de deshidratación en personas con EII
No todas las personas con EII desarrollan deshidratación, pero el riesgo puede aumentar si:
-
Hay diarrea frecuente o líquida
-
Existen vómitos repetidos
-
Se ha realizado cirugía de colon
-
Se vive con una ileostomía
-
Hay síndrome de intestino corto
-
Existe malabsorción de sales biliares
-
Se presenta sudoración excesiva (clima caluroso, ejercicio o fiebre)
-
Se orina más de lo habitual
-
Se consume exceso de alcohol
-
Hay infección gastrointestinal
¿Qué hacer si hay deshidratación?
-
Beber líquidos en pequeñas cantidades de manera frecuente.
-
Priorizar agua o bebidas diluidas.
-
Evitar cafeína y alcohol, ya que pueden empeorar la pérdida de líquidos.
Si hay vómitos o diarrea, puede ser necesario reponer también sales y azúcar mediante soluciones de rehidratación oral (SRO). Estas ayudan a restablecer el equilibrio de agua y electrolitos en el cuerpo.
En casos de ostomía de alto gasto o síndrome de intestino corto, el equipo médico puede recomendar soluciones con mayor contenido de sodio.
Cómo prevenir la deshidratación
-
Beber entre 6 y 8 vasos de líquidos al día (aproximadamente 1.2 litros).
-
Aumentar la ingesta en clima caluroso, durante ejercicio o si hay diarrea o vómitos.
-
No esperar a sentir sed para comenzar a hidratarse.
Una señal práctica de buena hidratación es que la orina tenga un color amarillo pálido.
Beber cantidades excesivas de agua también puede ser perjudicial, ya que puede provocar una disminución anormal del sodio en sangre (hiponatremia), una condición poco frecuente pero seria.
Diarrea y deshidratación
La diarrea frecuente aumenta el riesgo de pérdida de líquidos.
En algunos casos, los medicamentos antidiarreicos pueden ayudar, pero no deben utilizarse durante un brote activo con fiebre o sangre en las evacuaciones, ni en presencia de estrechamientos intestinales, sin supervisión médica.
Hidratación con ileostomía
En personas con ileostomía, el intestino grueso —donde normalmente se absorbe gran parte del agua y las sales— no participa en el proceso digestivo.
Por ello, es fundamental:
-
Mantener una hidratación constante.
-
Seguir las recomendaciones médicas sobre el consumo adicional de sal.
-
Utilizar soluciones de rehidratación oral si así se indica.
En casos de alto volumen de salida, el equipo de salud puede recomendar ajustes específicos.
Mantener una hidratación adecuada es una parte esencial del autocuidado en personas que viven con EII. Reconocer los síntomas y actuar a tiempo puede prevenir complicaciones y mejorar el bienestar diario.