Un brote ocurre cuando los síntomas reaparecen y te sientes mal. Señales frecuentes incluyen evacuar más de 5 veces en 24 horas — o más de lo habitual para ti — diarrea con sangre o moco durante más de 3 días y dolor abdominal.
Brotes
Esta información está dirigida a personas de 16 años o más.
Aquí encontrarás qué es un brote, cuáles son las señales de alerta y qué hacer:
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Si crees que estás teniendo un brote
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Cómo reducir el riesgo de presentar un brote
Datos clave sobre los brotes
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Un brote ocurre cuando los síntomas reaparecen y te sientes mal.
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Señales frecuentes incluyen evacuar más de 5 veces en 24 horas — o más de lo habitual para ti — diarrea con sangre o moco durante más de 3 días y dolor abdominal.
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Cada persona experimenta los brotes de manera diferente.
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Pueden durar desde algunos días hasta varios meses.
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Si tienes un plan personalizado de manejo, sigue las indicaciones establecidas.
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Si no tienes un plan y estás en brote, contacta a tu equipo médico.
¿Qué es un brote?
Un brote es el periodo en el que los síntomas reaparecen o empeoran y te hacen sentir mal.
Cada persona lo vive de forma distinta. Los síntomas pueden cambiar con el tiempo y pueden ser diferentes a los que tenías al momento del diagnóstico.
Los brotes pueden durar días o extenderse durante meses.
Señales de un brote
Pueden incluir:
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Diarrea o evacuaciones sueltas, que pueden contener sangre
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Necesidad urgente de evacuar
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Dolor abdominal
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Sensación general de malestar
También pueden presentarse síntomas fuera del intestino, como:
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Dolor e inflamación en articulaciones
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Inflamación ocular
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Úlceras en la boca
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Lesiones o erupciones en la piel
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Fatiga
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Alteraciones en la salud mental
Estoy teniendo un brote — ¿qué debo hacer?
Si cuentas con un plan personalizado acordado previamente con tu equipo médico, sigue las indicaciones específicas que te hayan dado.
Si no tienes un plan establecido:
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Contacta a tu equipo de enfermedad inflamatoria intestinal o a tu médico.
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No ajustes tu tratamiento sin orientación profesional.
El manejo temprano puede ayudar a evitar que el brote se agrave.
¿Cuándo buscar atención urgente?
Conoces tu cuerpo mejor que nadie. Busca atención inmediata si presentas:
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Deshidratación severa o signos de desnutrición
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Vómito con sangre
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Dolor abdominal intenso acompañado de fiebre alta y ritmo cardíaco acelerado
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Sangrado rectal continuo
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Signos de posible obstrucción si tienes estoma, como:
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No expulsar gases ni evacuaciones
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Distensión abdominal
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Náusea o vómito
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Dolor abdominal tipo cólico
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Inflamación del estoma
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Si experimentas efectos secundarios importantes relacionados con tu medicación (dolor en el pecho, palpitaciones, reacción alérgica), consulta de inmediato con tu médico.
Brote en Colitis Ulcerosa
Algunas personas con Colitis Ulcerosa pueden necesitar un ajuste temporal de su medicación durante un brote, especialmente si utilizan tratamientos a base de 5-ASA.
Es fundamental:
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No modificar la dosis sin orientación médica.
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Informar cualquier cambio al equipo de salud.
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Verificar las indicaciones específicas del medicamento que utilizas.
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Revisar siempre el instructivo incluido en el empaque.
Incluso si los síntomas mejoran rápidamente, el tratamiento debe mantenerse según indicación médica.
Si utilizas supositorios o enemas prescritos previamente, podrían formar parte del manejo durante un brote, bajo indicación médica.
Si los síntomas no mejoran, es importante reevaluar el tratamiento con tu equipo médico.
⚠️ Esta recomendación específica de ajuste de 5-ASA aplica únicamente a Colitis Ulcerosa, no a enfermedad de Crohn.
Si tienes enfermedad de Crohn y presentas un brote, debes contactar directamente a tu equipo médico para valorar opciones terapéuticas.
Cómo reducir el riesgo de un brote
Aunque no se conoce con exactitud qué causa los brotes, algunos posibles desencadenantes incluyen:
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Suspender o modificar la medicación sin supervisión
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Estrés prolongado
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Infecciones intestinales
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Uso de antiinflamatorios no esteroideos (como ibuprofeno)
Recomendaciones para mantener estabilidad
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Tomar la medicación exactamente como fue prescrita, incluso cuando te sientas bien.
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Mantener un suministro adecuado de medicamentos.
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Mantener una buena hidratación, especialmente si hay diarrea.
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Llevar una alimentación equilibrada y adaptada a tus síntomas.
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Descansar lo suficiente.
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Evitar el consumo de tabaco.
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Evitar antiinflamatorios no esteroideos sin indicación médica.
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Cuidar tu bienestar emocional y mental.
Registrar tus síntomas puede ayudarte a identificar posibles patrones o desencadenantes personales.
Vivir con brotes
El objetivo del manejo no es solo tratar el brote cuando ocurre, sino:
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Detectarlo temprano
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Reducir su duración
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Disminuir su intensidad
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Proteger la calidad de vida
Con información adecuada y seguimiento médico, es posible mantener periodos prolongados de estabilidad.