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Aspectos psicopatológicos en la enfermedad de Crohn y en la Colitis Ulcerosa

Trastornos y síntomas psicopatológicos

A lgunos estudios basados en el empleo de entrevistas estructuradas para la evaluación psicopatológica han descubierto en personas con EII presencia de trastornos de ansiedad (Andrews et ál., 1987; Tarter et ál., 1987), depresión (Magni et ál., 1991) y depresión mayor (en el caso de la EC) (Clouse & Alpers, 1986). Sin embargo, esto sólo indica que hay una asociación de trastornos psicológicos con las EII, pero no implica que exista una relación causal. Cabe anotar que las teorías sobre la implicación de alteraciones psicológicas como causantes de las EII han sido muy criticadas debido a la falta de evidencia científica proveniente de estudios prospectivos y controlados. Aun si se tiene en cuenta lo anterior, es factible esperar que la incidencia de trastornos psicológicos en las EII, aunque no sean determinantes en la etiología, probablemente pueden influir en la producción o exacerbación de los síntomas gastrointestinales, lo que produce mayores riesgos para la salud y una peor calidad de vida. Como apoyo a este planteamiento se ha podido determinar que los trastornos psicológicos se relacionan con la actividad de la enfermedad. Por ejemplo, Walker et ál. (1996) evaluaron una muestra de 40 personas con EII usando entrevistas estructuradas e instrumentos de autorreporte. Al respecto, encontraron que los pacientes que presentaban alguna alteración psicológica mostraban tasas elevadas de síntomas gastrointestinales y de otros síntomas médicos no explicados.

A diferencia de los trastornos psicológicos, en los cuales los estudios han sido escasos, las investigaciones sobre síntomas psicopatológicos en las EII han sido más abundantes y han generado un gran interés en esta área. En tal sentido, la evidencia proveniente de diversos estudios indica que los pacientes con EII tienden a tener mayores niveles de ansiedad (Magni et ál., 1991; Schwarz et ál., 1993; Addolorato et ál., 1997; Whitehead et ál., 2002) y depresión (Magni et ál., 1991; Whitehead et ál., 2002) que los individuos sanos.

Se ha planteado que la enfermedad tiene un importante impacto psicológico en las personas que la sufren. Esto se evidencia en un estudio realizado por Addolorato et ál. (1996), quienes encontraron que los pacientes con EII tenían un mayor grado de ansiedad que las personas sanas, pero esta diferencia fue sólo en la ansiedad estado y no en la ansiedad rasgo. Además, las personas con EII tuvieron igual grado de ansiedad estado que las personas con enfermedad celíaca. Esto sugiere que la ansiedad puede estar presente como una forma reactiva a la enfermedad. Además, parece que el malestar psicológico tiene algunos cambios durante el curso de la enfermedad. En este sentido, Porcelli et ál. (1996a) evaluaron de forma prospectiva la relación entre la ansiedad y la depresión así como la actividad de la enfermedad en 104 personas con EII en una línea base y a los seis meses. Los pacientes se clasificaron en tres grupos: los que permanecieron igual, los que mejoraron y los que empeoraron. Se determinó que la ansiedad y la depresión variaron de acuerdo con los cambios presentados en la actividad de la enfermedad, siendo prominentes estos síntomas psicopatológicos solamente durante la fase aguda de la enfermedad y muy poco en la fase de remisión.

Ahora bien, independientemente de si los factores psicológicos son causa o efecto de las EII, ¿es posible esperar que tales factores influyan en el curso de estas, como por ejemplo, en las recaídas? Para evaluar esta pregunta, Mittermaier et ál. (2004) estudiaron una cohorte de 60 pacientes con EII durante un período de seguimiento después de un episodio activo de la enfermedad. La ansiedad y la depresión fueron evaluadas en la línea base y cada tres meses durante un período de 18 meses por medio de parámetros clínicos y biológicos. El análisis de regresión mostró una relación significativa entre los niveles de depresión de la línea base y el número total de recaídas después de 12 y 18 meses de seguimiento. Por su parte, la ansiedad se relacionó con frecuentes recaídas durante el período de seguimiento. Esto indica que la ansiedad y la depresión pueden tener efectos negativos en el curso de las EII, aunque se requieren nuevos estudios que contrasten estos resultados preliminares.

El interés en determinar si existen diferencias entre la EC y la CU es recurrente. Nordin et ál. (2002) evaluaron la ansiedad y la depresión en pacientes con EII teniendo en cuenta los efectos de diversos tratamientos médicos y quirúrgicos. Para ello, valoraron y compararon 331 personas con CU y 161 con EC extraídas de la población general. Los pacientes con EC informaron más ansiedad y depresión que los pacientes con CU. Otro equipo de investigación (Smith et ál., 2002) encontró que los pacientes con EC también tenían significativamente más ansiedad que los pacientes con CU, que las personas sanas y que las personas con artritis. No obstante, a diferencia de Nordin et ál. (2002), no encontraron diferencias en los niveles de depresión entre los grupos que fueron comparados. Estos resultados sugieren que los pacientes con EC tienden a ser más ansiosos que los pacientes con CU, probablemente debido a que los primeros tienen síntomas intestinales más graves, una mayor incidencia de mecanismos de afrontamiento desadaptativos (Smith et ál., 2002) o mayores dificultades derivadas de procesos de cirugía. Se requieren nuevos estudios que contrasten estos resultados y que clarifiquen las diferencias en los niveles de depresión en ambas enfermedades.

Otro tema que recientemente ha suscitado el interés es comparar las EII con el síndrome del colon irritable (SCI) a partir de las variables psicológicas. En un estudio se evaluó la ansiedad y la depresión en un grupo de personas con EII en comparación con un grupo de personas con SCI, y no se hallaron diferencias significativas en ambas variables entre los dos grupos (Pace et ál., 2003). Este resultado muestra que tanto los procesos fisiopatológicos orgánicos como los funcionales pueden tener un impacto similar en los síntomas psicopatológicos. Sin embargo, cuando se comparan los tipos específicos de EII con el SCI, los resultados son diferentes. En este sentido, Vinaccia et ál. (2004) observaron mayores niveles de ansiedad en los pacientes con CU en comparación con los pacientes que presentaban SCI, aunque ambos grupos tenían niveles elevados en esta variable.

Finalmente, es importante tener en cuenta la presencia de síntomas del SCI en los pacientes con EII en estado de remisión. Simren et ál. (2002) hallaron en una muestra de pacientes con CU y EC en estado de remisión altos niveles de ansiedad y depresión asociados a los síntomas del SCI. En las personas con EII la ansiedad fue un predictor independiente de los síntomas parecidos a los del SCI.

Articulo Completo Original 

http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1794-47242007000200006

Aspectos psicopatológicos en la enfermedad de Crohn y en la colitis ulcerosa

Psychopathologic Aspects in Chron’s Disease and Ulcer Colitis

Sergio Tobón*
Stefano Vinaccia**
Japcy Margarita Quiceno**
Bonifacio Sandín***
Ariel César Núñez Rojas****

Universidad de Antioquia, Colombia
** Universidad de San Buenaventura, Medellín, Colombia
*** Universidad Nacional de Educación a Distancia, Madrid, España
**** Universidad de Manizales, Colombia